ENTREVISTA A SPIKE LEE
–¿Recuerda la primera vez que vio a Michael Jackson?
–Estábamos
en un acto benéfico, y fue una presentación muy rápida. Tiempo después
vino a mi casa para pedirme que hiciera un corto para él, para el álbum
‘HIStory’.
–Finalmente ese videoclip de ‘They don’t care about us’ [1996] se rodó en Brasil...
–Rodamos
en una favela, y tuvimos que hablar con el tío que controlaba el
mercado de la droga para asegurar la integridad de Michael. Era un gran
fan de su música, así que nos dijo: «Este va a ser el lugar más seguro
del mundo». Y así fue.
–¿Fue fácil dirigir al Rey del Pop?
–Sí.
Michael estudió cine, así que sabía perfectamente dónde estaban las
cámaras. «Spike, ¿el plano va a ser así?» [el director coloca una mano
por encima de su cabeza y otra bajo su barbilla]. ¡Quería saberlo!
–¿Quién le encargó el documental que ha traído a Venecia?
–Los albaceas de Michael Jackson y la compañía de discos querían que lo hiciera, y no tuvieron que preguntármelo dos veces.
–Y la consigna fue centrarse en su música y no en su vida personal...
–¡Sí! Pero esa habría sido la dirección que yo habría tomado en todo caso.
–¿Cree que el retrato de Michael que se había construido en sus últimos años no se ajustaba a la realidad?
–No voy a decir si se ajustaba o no, lo que digo es que queríamos centrarnos en la música.
–¿Y cómo lo veía usted? En la película se hace eco de los comentarios que lo calificaban de raro...
–¡Era
un ser humano! No era un ‘freak’. Era un hombre con un talento
increíble. Hay una cosa de la que la gente se olvida: Michael Jackson
bailaba y cantaba desde que tenía cinco años.
–En su película vemos a Martin Scorsese, que dirigió el famosísimo videoclip de ‘Bad’...
–Lo
interesante es que Martin no había visto su corto... ¡en los últimos 25
años! Recordaba detalles a medida que lo veía. Encontramos un final
alternativo por el que no le pude preguntar, porque ya habíamos rodado
la entrevista.
–¿Y la aparición de Justin Bieber?
–No
conozco a Justin Bieber (ríe estrepitosamente). No sé por qué la gente
sigue preguntándome por qué está Justin Bieber en el documental.
–¿No fue idea suya?
–Es un jovencito agradable...(risas).
–¿Y por qué no contó con la familia Jackson?
–La familia no tuvo nada que ver con la producción del disco.
–En el documental también se apunta que Jackson nunca fue aceptado por la comunidad afroamericana.
–Aunque
nunca lo hizo público, Michael tenía una enfermedad que le blanqueaba
la piel. Durante la elaboración de ‘Thriller’ se extendió la sensación
entre la comunidad negra de que intentaba apartarse de ellos. Y creo que
el videoclip de ‘Bad’ es una reacción directa contra eso, esta hecho
para los negros... ¡Mirad! ¡Todavía estoy aquí!
–¿Pero ‘Bad 25’... no es una glorificación de su figura tras su muerte?
–No
creo que sea una glorificación, es un documental sobre su música.
Estamos diciendo la verdad. Como director, creo que es un retrato
verdadero de uno de los artistas más grandes que ha visto el mundo.
Hemos leído demasiado a menudo esa mierda [sic] que decía que estaba
loco. Si Michael no hubiera muerto seguirían con esa basura de que era
‘Wacko Jacko’ [’Jackson el loco’].
–Quincy Jones, su mítico productor, solo aparece en la película en material de archivo. ¿Tan ocupado estaba?
–Podríamos
haber conseguido que el horario encajase. Quincy tiene unos 82 u 83
años... Cada vez que iba a Los Ángeles resultaba que él se encontraba en
otra parte...
–¿Se va a estrenar «Bad 25» en cines?
–No...
Si dependiera de mí, se haría. Aunque muchos estadounidenses tienen
televisiones grandes en casa, no es lo mismo que disfrutar del Dolby,
ver las películas acompañado... ¡Soy un cineasta! Lo que me mata es que
la generación joven de mi hijo [lo señala, porque se encuentra en la
sala] vea mis películas por primera vez... ¡en un iPhone! Ven así ‘El
padrino’ o ‘Taxi driver’... ¡si las ven!
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