Aunque el rey del pop falleció en junio del año 2009, su cuerpo no
pudo descansar bajo tierra hasta el mes de septiembre, un largo período
de tres meses que se explica por la negativa de su hermana Janet a dejar
que el entierro tuviera lugar. Según una nueva biografía del mejor artista del mundo, la pequeña del clan de los Jackson fue la encargada de pagar
una fianza de 40.000 dólares (30.000 euros) para asegurar el nicho donde
se depositó el cadáver, pero no permitió que el acto religioso se
llevara a cabo hasta que la empresa funeraria le devolviera dicha
cantidad.
"El entierro de Michael fue un desastre, tuvo que retrasarse tres
meses por culpa de Janet, que temía perder los 40.000 dólares que puso
de fianza. Como era el único miembro de la familia Jackson con dinero
suficiente para asegurar el nicho, lo hizo en solitario sin contar con
sus hermanos o sus padres. Digamos que se asustó por la posibilidad de
perder una gran cantidad de dinero, por lo que impidió la ceremonia
hasta que le devolvieran lo que era suyo", explica el escritor Randall
Sullivan en el libro 'Intocable: la extraña vida y trágica muerte de
Michael Jackson'.

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